de mujeres y versos
de mujeres y versos
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Carpe Diem

Mañana viviremos otro 8 de Marzo.  Reafirmarse,  luchar, amar con nuestra fuerza, no con nuestra debilidad, encontrarnos,  y aprovechar este histórico momento para las mujeres, se hace imprescindible.

Sé que ser mujer y sentir los golpes cotidianos cansa. Ser mujer y observar una sociedad patriarcal y rastrera, cansa. Ser mujer y tener que sobrevivir emocionalmente cada día, a micromachismos ya “aceptados”, cansa y duele.  Pero hay que seguir.  No rendirse. Aunque cueste décadas, hay que hacerlo por las que nos precedieron y por las que seguirán.

Precisamente hoy revisaba algunas biografías de mujeres poetas que pasaron más o menos desapercibidas. Mujeres a menudo silenciadas, anuladas en parte por la historia, y que merecen recordarse.  Autoras de grandes obras, emotivos poemas,  surrealistas a veces, …otras tan claros. Pero todos esos versos tenían algo en común: los escribieron mujeres que ya intuían que algo no funcionaba en su mundo, en aquella sociedad, igual que en ésta.

Eran mujeres que sólo tenían la palabra y la pluma para gritar, para decirle al mundo ¡basta!, ¡que alguien me escuche!.

Nombraré solamente a tres de ellas que me han parecido interesantes, aunque hay muchísimas:

La primera es Alejandra Pizarnik, nacida en Buenos Aires en 1936. Cargó durante su vida con un débil equilibrio emocional que marcó toda su obra, y se ha convertido recientemente en un mito para el movimiento feminista.

Alejandra Pizarnik
Alejandra Pizarnik

Son estos algunos ejemplos de sus desgarradoras letras:

                                          “Qué haré con el miedo,

                                            qué haré con el miedo…

                                           Señor, el aire me castiga el ser,

                                            detrás de él hay monstruos

                                            que beben mi sangre”

                                                ó

                                “La jaula se ha vuelto pájaro, y ha devorado mis esperanzas”

                                      “Nada más peligroso, cuando se necesita ayuda, que recibir ayuda”.

 

Otra poetisa más reciente es Amparo Amorós, además de poeta, ensayista y crítica, nacida en Valencia el 4 de febrero de 1950. Irrumpió en la literatura tardíamente, pasados los 33 años, por medio del poemario “Ludia”.  En 1992 la editorial La Palma reunió su poesía de una década: “Visión y destino, poesía 1982-1992”.

Amparo Amorós
Amparo Amorós

Elegimos este poema crítico con el sexo masculino:

Consejos de la revista Petunia para ligarse a un yuppie.

“Si quiere, señorita, en un momento
llevarse al huerto un fuerte ejecutivo
siga usted los consejos que aquí escribo
aplicándose al tajo con talento.

Sonría, escuche mucho y hable poco
y cuando esté segura del terreno
que pisa, contraataque con un loco
elogio de cuanto haya en él de bueno.
_ aunque el sujeto le parezca un duro _
que al halago sútil de una cobista
no hay varón en la tierra que resista
porque oyendo una tal parafernalia
el ego le has dejáo como una dalia”.

 

Para terminar escogí a Maya Angelou, todo un símbolo de la supervivencia afroamericana. Esta gran mujer, con la que finalizo el artículo, nació en Missouri, el 4 de abril de 1928. Fue poeta, actriz, cantante, bailarina, escritora, cocinera, periodista, conductora de tranvías y prostituta. Casi nada.

Bastante más reconocida que las otras dos poetisas, terminó siendo una líder social defensora de los derechos civiles y la igualdad. Tuvo que superar diversas barreras y afrontar duras realidades personales, ya que sufrió abusos sexuales por parte de un familiar cuando era una niña y se quedó muda de forma patológica durante casi cinco años.

Escribió 36 libros, quizás el mas conocido sea el titulado “Sé por qué canta el pájaro enjaulado” un desgarrador retrato de su infancia.

Maya Angelou
Maya Angelou

De uno de sus poemas, “Y aún así me levanto”, dejo estos versos:

 “Tú puedes escribirme en la historia

con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo… me levanto.

¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?

Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.

Me levanto

Me levanto

   Me levanto”.

Nos quedan aún muchos mitos por derribar y muchos prejuicios por destruir. Dar más visibilidad a la obra, los logros y el conocimiento elaborado por la mujer nos ayudará en este camino.

Incluso pararnos a reflexionar sobre ello, ya ayuda.

 

Violeta Greenworld (pseudonimo)

 

 

 

 

 

 

 

 

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