Sáb. Dic 7th, 2019
Estudiantes en un aula

Estudiantes en un aula

Comunicado de GALACTYCO ante la Moción de VOX Cartagena sobre el PIN parental

El pleno que tendrá lugar el día 4 en el Ayuntamiento de Cartagena va a resultar, si no decisivo, sí de gran importancia para nuestro colectivo.

Por un lado, la formación de Unidas Podemos-IU-EQUO va a presentar una moción para instar al gobierno municipal a solicitar la retirada de las instrucciones ilegales que envió la Consejería de Educación a los centros educativos a finales de agosto, con las que impone el mal llamado “pin parental” para toda la formación complementaria que cada centro desea ofrecer a su alumnado, en su legítima libertad.

Por otro lado, Vox presenta una moción para que el Ayuntamiento de Cartagena inste a la misma Consejería a que obligue a la dirección de cada centro a informar y dar autorización de las familias por cada actividad que afecte a cuestiones morales o de contenido sexual.

Desde el Colectivo GALACTYCO queremos expresar, una vez más,  nuestra preocupación por cuanto está sucediendo en la Región de Murcia con esta cuestión, y vamos a trasladar tanto a la opinión pública como a nuestros representantes políticos en nuestro municipio, lo que consideramos de la más absoluta gravedad.

Tenemos por delante una responsabilidad enorme como sociedad, y nuestro compromiso como asociación civil es clara y contundente:  no sólo organizamos actividades reivindicativas para trasladar a la sociedad en general la necesidad de avanzar en derechos y libertades, en igualdad y en respeto a la diversidad, sino que además nos hemos formado en materia educativa para trasladar a la población cartagenera escolarizada la empatía y conocimientos que nos llevan a respetar la diferencia, a que comprendan que la diversidad afectivo-sexual, de género y familiar es una realidad social que debe ser tan asumida como respetada, porque así  está descrito con nitidez en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, porque así se desprende de cuanto ha inspirado nuestras leyes educativas, y porque así,  las muchas asociaciones LGTBI que han operado en nuestro país,   hemos conseguido que hoy en día los miles de ciudadanos y ciudadanas pertenecientes al colectivo LGTBI tengan la posibilidad de vivir una vida con más libertad, con más dignidad y con más respeto.

Nuestro colectivo, GALACTYCO, lleva implantado en la ciudad de Cartagena once años, y en los últimos hemos realizado un esfuerzo personal enorme para llevar a cabo talleres de formación en centros educativos allí donde nos los solicitan, supliendo con esta actividad lo que es ya, a todas luces, una obligación de las administraciones y las instituciones.   Ponemos nuestro esfuerzo, nuestros conocimientos, dedicación y hasta recursos económicos para avanzar en libertades y bienestar de nuestra población más vulnerable.

En 2016, hace ya más de tres años, se aprobó en nuestra Región una ley que pretende seguir avanzando en Igualdad, en formación y en conocimiento sobre la realidad de la existencia de la Diversidad.

Esta ley, la 8/2016 de Igualdad LGTBI,  obliga a que en los centros educativos se implante formación y talleres que inviten a la tolerancia y la aceptación completa de aquello que tradicionalmente se ha condenado, estigmatizado y discriminado:  ser gay, lesbiana, bisexual o trans.  Que se muestre que la diversidad es parte de la realidad, y que lo que condiciona nuestro bienestar y felicidad es la imposición de lo heteronormativo como norma existencial, como modelo único de proyectar nuestras vidas en el plano afectivo, sexual, de género y familiar.

Esta ley se aprobó por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, aunque no existió un compromiso real de nuestro gobierno regional para aplicarla, debido a las presiones de los ultraconservadores.

Sabemos que la escisión de la derecha en este país nos ha traído un partido político, Vox, que ha llenado sus filas de las personas más conservadoras, ultracatólicas y retractoras del impulso y esfuerzo común por hacer de nuestra sociedad un lugar más amable y habitable para la minoría que representa el colectivo LGTBI.

Y sabemos que su mayor preocupación es que sus hijos no aprendan que la diversidad existe,  que tenemos el mismo derecho de formar nuestras familias, de proyectar nuestras vidas en las mismas condiciones de libertad y seguridad, de planificar nuestra experiencia vital según nuestra naturaleza como seres humanos, de desarrollar nuestros anhelos y deseos,  y de vivir en paz después de siglos de discriminación y odio.

Frente a esta agresión política a nuestras personas, blanqueada y consentida por algunos,  nuestro posicionamiento es claro: la defensa de la legalidad vigente.

En primer lugar, el pin parental que pretenden imponer desde la Consejería de Educación de la Región de Murcia, alentados por grupos ultracatólicos como el Foro de la Familia o HazteOír, vulnera de manera descarada los decretos regionales que regulan las leyes educativas de nuestro país, concretamente los Decretos 220/ 2015, del 2 de septiembre y 198/2014, de 5 de septiembre, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria y Primaria en la Comunidad Autónoma de Murcia, cuyo contenido claramente dictamina que las actividades complementarias que cada centro organice no son voluntarias, sino obligatorias, salvo que condicionen a realizarse fuera del centro educativo. A lo único que obligan estos decretos es a informar del contenido de las actividades.

En segundo lugar, la mencionada Ley 8/2016 de Igualdad, impone la obligatoriedad de la formación en Diversidad.   Así mismo, todas las leyes dedicadas a orientar la educación, los convenios de protección al menor, la propia Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía, están dirigidas al compromiso educativo con la Igualdad,  y al buen desarrollo de nuestros menores.   Y esto, sin lugar a dudas, incluye la no discriminación por razón de sexo, orientación sexual o de género, y procedencia familiar.

Así se lo hemos hecho saber a todas las fuerzas políticas, a la Consejería de Educación y a la Consejería de Mujer, LGTBI, familias y política social, así como al Defensor del Pueblo, al que nos hemos dirigido recientemente para que medie e intervenga en este deliberado atropello a la legalidad vigente por parte de la Consejería de Educación, que tiene como único fin contentar al partido de ultraderecha Vox, con quien nuestro gobierno regional ha pactado para conseguir la investidura, y siendo este asunto prioridad en sus políticas lgtbifóbicas.

Con todo esto queremos recordar a todos los grupos municipales de la ciudad de Cartagena su compromiso con nuestro colectivo, sus promesas electorales definidas en sus programas y, sobretodo,  su deber de defensa de la Ley.

Sería una vergüenza para nuestra ciudad que las intenciones de quienes pretenden llevarnos a un pasado que creíamos superado, pongan en jaque a quienes más a la izquierda,  a la derecha o  en el centro, ya habían entendido y asumido que la educación en Diversidad Afectivo-Sexual, de Género y Familiar no es una opción, sino un deber como sociedad, y que son precisamente aquellos que permanecen anclados en los prejuicios contra nuestro colectivo los que más necesitan de la misma.

Exigimos desde nuestra asociación responsabilidad, legalidad y sentido común a las personas y partidos que hoy nos representan en nuestro municipio.   Somos conscientes de que hay en ese consistorio un único partido, de sentida y demostrada lgtbifobia,  para los que nuestra voz les resulta incómoda e impertinente, que quisieran seguir tratándonos como enfermos y no merecedores de ser ciudadanos de primera como actualmente somos, vernos con nuestros derechos menguados y lanzarnos de nuevo al espacio de la discriminación.   Frente a ellos, pedimos unión y responsabilidad del resto de fuerzas democráticas.

Quizá sea necesario recordar que a pesar de los avances conseguidos, nuestros menores siguen sufriendo bullying por lgtbifobia,  que así mismo,  son muchos los que también soportan la angustia del rechazo familiar cuando se declaran abiertamente gais, lesbians, bisexuales o trans, y que por desgracia, también son muchos los que optan por vivir armarizados con temor al rechazo de esas familias que, precisamente, son las pretenden imponer su moralidad en la educación.

Todo esto es lo que nos lleva a creer que la educación pública tiene un compromiso con estos menores, nos lleva a exigir la actuación política necesaria para respetar las leyes:  las que tanto nos ha costado conseguir, las que protegen a las personas de la histórica lgtbifobia que hemos sufrido,  y las que nos obligan a educar en valores para una mejor convivencia y el cumplimiento de un objetivo que es incuestionable:  la Igualdad Plena.

Y por todo ello agradecemos la iniciativa de Unidas Podemos-IU-Equo, por implicarse y trabajar en coherencia con sus compromisos electorales, esperando que los demás hagan lo mismo.

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