Imagen de un vivienda a la venta
Imagen de un vivienda a la venta
Tiempo estimado de lectura: 3 minutos
Carpe Diem

El Gobierno regional llevaba semanas intentando sacar algo que sirviera de cortina de humo ante la nefasta gestión de la segunda ola de la pandemia. No encontraba con qué esconder toda la sucesión de ocurrencias, despropósitos y falta de planificación que ha demostrado a lo largo de los últimos meses.

Justo es decir, que esconder el negar a los alumnos y alumnas de la Región un derecho constitucional como es la educación durante el 20% de las jornadas escolares en primaria y el 50% en secundaria, es algo harto complicado. Ni que decir tiene el intentar tapar la falta de previsión para disponer de los rastreadores suficientes para poder realizar la trazabilidad de los brotes y limitar su expansión, o la falta de medios humanos en todo el sistema sanitario de la Región por no contratar al personal sanitario suficiente para acometer con garantías esta segunda ola.

Pero entonces llegó VOX, ese hermano extremista al que el PP imita, y con el que los Populares cada vez se diferencian menos, y se inventó que en España teníamos un problema de ocupación, que era algo fundamental y que estaba causado una gran alarma social.

En ese momento a alguien en la sede del PP se le iluminó la bombilla y vio la luz en esta falsa alarma difundida por su hermano extremista, y entendió que podía servir para tapar las vergüenzas del partido a nivel regional.

Dicho y hecho: campaña de marketing potente, todos los cargos públicos alarmando a la población acerca del supuesto problema, y machaqueo cansino cada vez que un micro se le acercaba a cualquier miembro del PP. Un par de semanas de intensa comunicación dirigida a confundir a la población e intentar instaurar el temor en la gente de que le podían quitar su casa, y que el Gobierno (social comunista, amigo de narcotraficantes y defensor de los regímenes bolivarianos) de España lo permitía gracias a sus socios morados.

Hasta la alcaldesa en funciones del Ayuntamiento de Cartagena, Noelia Arroyo, se fue de turné con sus amigos Bernabé y compañía, para alertar y meter el miedo a la gente en el cuerpo. Aterrizaron en Los Nietos, en la Plaza de los Cuatro Santos. Allí montaron corrillo intentando aparentar una gran multitud, pero analizando las imágenes hay más gente de la comitiva que acostumbra a seguir al PP que vecinos interesados en lo que decían, y lanzaron su soflama partidista carente de toda verdad.

Y tras la fase de meter miedo, llegó el momento de anunciar “medidas para combatir esta gran amenaza social”. Y anunciaron un decreto del Gobierno regional que garantizaría la seguridad a todos los atemorizados vecinos y vecinas e impediría que se produjeran ocupaciones de viviendas.

El pasado jueves presentaron en rueda de prensa el ‘tan importante’ decreto. Con el consejero conocido por las obras sospechosas de adjudicación a su empresa Azentia, de la que era accionista mayoritario, como anfitrión de la fiesta, acompañado de la nueva líder de Ciudadanos y próxima vicepresidente de la Región de Murcia, y el Consejero de Salud. Con semejante cartel, ¿qué podía salir mal?

Ya se lo digo yo y resumo en un muy famoso refrán popular: las mentiras tienen las patas cortas. Resulta que leyendo el texto aprobado se descubre que el ámbito de aplicación del mismo solo afecta a las viviendas sociales de las que es titular el Gobierno regional, unas 100 aproximadamente en toda la Región y que el texto no viene avalado por ningún estudio estadístico del órgano judicial competente que muestre un alto índice de casos relacionados con la ocupación de viviendas.

En resumen, que han intentado ‘vender la moto’ de que son el primer gobierno autonómico que da una solución al problema (inventado) de la ocupación. Pero, como se suele decir, ‘les han pillado con el carrito del helado’: lo aprobado hoy ni protege ni da garantía a un problema que, a día de hoy, la Región de Murcia no tiene.

Toda esta esperpéntica función muestra, una vez más (y ya he perdido la cuenta de cuántas van), que son expertos en crear humo e intentar confundir a la ciudadanía con el único fin de tapar sus miserias o engañar a la población. Este es un ejemplo más de cómo mentir en tiempos de COVID.

Jesús Cobos
Secretario de Área de Comunicación y Formación de la ejecutiva municipal del PSOE en Cartagena
TwitterFacebook

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.