Lodos en el Mar menor sur.
Lodos en el Mar menor sur.

El Opus Dei, una secta religiosa dentro de otra secta religiosa madre: la católica, intentando suplantar dentro del clero vaticano a los jesuitas en su fama de gente inteligente, desplazó, en aquellos años de miseria y trajes vueltos sin forros, a aquellos místicos solterones del opus de entonces, de manos frías, blancas, como de pianistas sin pianos.

Y, aunque Franco tenía cierto poder nacional sobre el clero vaticano; como lo conocía porque estaban de socios en la misma sociedad, como sabia que en la Extremadura abundaba las tierras de los antiguos conquistadores leoneses y castellanos, y la Mesta, que es tanto como decir tierras clericales, con la capitanía de los “opus López” al frente del Plan, los grandes propietarios terratenientes dormían más tranquilos.

Pero el Plan Badajoz, entre otras consideraciones favorables, incluso financieras para el gobierno por los impuestos y cánones que desarrolló, que en muy pocos años recuperó la inversión, evitó que algo que se venía hablando muchos años, de la España enferma, se hiciera pandemia en la mayoría de las ciudades y pueblos.

Pero aquí y ahora en el entorno y ribera del Mar Menor Muerto, los herederos franquistas y los herederos del opus, con presencia de otra ala sectaria nueva en la zona muy poderosa: los quicos, sus objetivos no son de crear, sembrar y esperar la cosecha. No, sus objetivos son trincar al día día, sin sopesar nada para el mañana. Y, cara al futuro, todo lo más, lo que están haciendo ahora a nivel de papeles que reflejan leyes teóricas, es preparar documentos que les permita coger dinero de Europa, haciéndose pasar por gente amante y respetuosa de la naturaleza.

La Ley de Protección y Recuperación del Mar Menor, es una ley, de las muchas que hay en referencia con el Mar Menor, que, una a una, dos a dos, se la pasan por las entrepiernas nuestros amados políticos, mientras que no toman ninguna medida para, tan patriotas que son, evitar que empresas extranjeras sean las que nos están envenenando el Mar Menor estableciendo cuotas impositivas de calidad de vida para sus trabajadores, o impuestos especiales, como hicieron sus antepasados franquistas en el Plan Badajoz, que el capital privado tuvo que aportar como un veinte por ciento del montante de inversión total.

Estos listicos, amadores de la patria, lo único que pretenden en vez de castigar a los culpables actuales del desastre ambiental; de corregir los defectos actuales desplazando al frente de todo el entramado asesino que prácticamente ha acabado con el medio ambiente desértico de una tierra que está podrida en magnitudes de pura tragedia, crear leyes: llevar a la burocracia europea montones de leyes en las que ellos figuran como gente de orden y preocupados, y, por lo tanto, muy aptos y capacitados para que Europa les suelte un puñado de miles de millones para solucionar los problemas.

Todas las leyes que se van a hacer, van a ir unidas a conversaciones y juramentos entre caballeros, de que el dinero que venga de Europa para la Cortijá murciana con etiqueta para aplicarlo al Mar Menor, como aquí, el Mar Menor ya es un asunto perdido y la gente del litoral, por lo que se lleva ya pasado y podrido le parece todo muy bien, y jugando al dominó subvencionados se vive de maravilla, los países y sectas que disponen de grandes paraísos fiscales, tienen el firme compromiso de la cortijá, que esos dineros que vengan irán a sus bancos.

El que quiera “calentarse la sangre” puede entrar a analizar las cifras de la “Murcia Heredera” con nuevas incorporaciones de sectas, y podrá comprobar que los murcianos, tenemos una deuda en dinero al día de hoy, de euros perdidos, que, en proporción, es el doble casi de lo que deben los 6,6millones de habitantes de Madrid, y nosotros, contando fieles y laicos, sumamos 1,4 millones de murcianos bien jodidos (excepto el grupico multimillonario).

Eladio Palmis
Colaborador
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