EL MIEDO A LA LIBERTAD EN EL NEOLIBERALISMO
Publicidad
EL MIEDO A LA LIBERTAD EN EL NEOLIBERALISMO

Por paradójico o incluso contradictorio que pueda parecer el título de este ensayo, procuraré explicar a lo largo de estas líneas por qué el Neoliberalismo se asienta sobre individuos y/o sociedades que temen a la libertad; a la libertad en ambos de los sentidos a que se refirió Erich Fromm. Es de decir a la libertad de (de expresión, de elección, etc.) y a la libertad para (actuar en consecuencia respecto de las convicciones meditadas por cada cual).


Ayuda al ElDigtalCT a seguir trabajando para llevarte la información cada día a tu móvil, tablet o pc. Colabora con nosotros con tu donación para apoyar una información independiente.



 

Todo ello se deriva del temor que uno tiene y que se relaciona con un gran sector de la población que creo que se caracteriza por tener unos rasgos psicopáticos. Un psicópata, como sabéis, es aquella persona a la que no le importa el dolor ajeno o, en su vertiente sádica, que disfruta con él.

Hace un tiempo tuve un jefe que procedía del CNI (y volvió al mismo terminada su comisión de servicios) que era un experto y abogaba por el abordamiento psico-social de cuestiones como el yihadismo. Por qué. Porque sólo estudiando qué lleva a esa gente a autoinmolarse se pueden prevenir, en alguna medida, atentados de este tipo. En ese caso la cuestión se centraba en que ellos están viviendo como en nuestra Edad Media que, decía Ortega, en ella los hombres mataban infieles y se dejaban matar en la convicción de que alcanzarían el Cielo (por cierto el propio Ortega y otros pensadores han ligado la Edad Media con un cierto individualismo, o sea precedente del liberalismo); mientras que el posterior en la Historia, hombre burgués (hacia el siglo XIII), el que ya tiene una familia y algunas posesiones, a ése no los cogías para la guerra ni de coña.. En el caso de esos extremistas musulmanes de la actualidad – y aun siendo cultos-, sería pues alcanzar el paraíso de Alá. Luego, matan y no tienen miedo a morir.

Luis Racionero (que no es santo de mi devoción) escribió un libro dedicado a la vida de Ramón Llull o Raimundo Lulio titulado “El alquimista impaciente”. En uno de sus capítulos titulado “La isla de los asesinos” se narra cómo la noche de antes de la batalla hinchaban a los sarracenos de hachís hasta adormecerles los sentidos y disfrutaban de la compañía de prostitutas. Cuando se quedaban dormidos, los jefes despejaban los restos de la bacanal y a los soldados que, despertaban aún con el recuerdo de los placeres, les decían que no importaba morir en combate pues en ese caso irían al Paraíso que era “como habían soñado esa noche”.

Publicidad

En el caso de nuestro hombre medieval y el del yihadista cabe, a mi juicio, apreciar una mentalidad simplista, determinista y psicopática. Y digo determinista en el sentido de uno o ese individuo cree que no es dueño de su propio destino, sino que éste está previamente escrito (ahora hablamos de la unidad de destino).

Algo hemos debido hacer mal cuando en nuestra sociedad hay muchas personas, creo que jóvenes sobre todo porque muchos son adictos a sangrientos vídeo-juegos y confunden la realidad con la ficción de manera que parece que matar es como de mentirijilla; cuando no ludópatas y/o cualquier cosa que les evada de una realidad caótica que es, precisamente, como un juego de azar en el que no cabe esperar que haciendo una cosa se obtenga, en cualquier caso, el mismo resultado. Ello es producto del imperio de la mecánica cuántica y, especialmente, de la Teoría de la Relatividad formulada por Albert Einstein: no la misma causa tiene el mismo efecto; aunque es cierto que algunos pensadores de la actualidad hablan de un caos ordenado. Digo que hay muchas personas psicopáticas y débiles, con graves carencias emocionales y a las que no hemos sabido educar en los valores de la libertad para que decidan por sí mismos. Y, por supuesto, tienen un desconocimiento absoluto de la Historia; mucho más de la Memoria Histórica…La Izquierda, la no radical o extremista rayana en el estalinismo, en cambio piensa demasiado y eso para ellos, tan simplistas, es una comedura de cabeza que no pueden soportar…

A ésos les dices: ¡España!, “unidad de destino en lo universal”, el enemigo son los inmigrantes o la Izquierda radical que ha tomado el Gobierno. Y, dando por ciertos -sin ni siquiera un mínimo esfuerzo de contraste- sus bulos, corren detrás del líder que “les pone las cosas claras” y aplaude que se las ponga de igual forma al Gobierno o quienquiera que piense… Ya se lo dijo el fundador de la Legión, el tullido general Millán-Astray, a Unamuno: “Muera la inteligencia”. “Viva la muerte”, cuando don Miguel dijo aquello de que “podréis vencer, pero no convencer” (Por cierto, recomiendo fervientemente que veáis la película de Alejandro Amenabar “Mientras dure la guerra”).

Ojalá me equivoque, sobre todo por el futuro de nuestros hijos, incluso sean de una opción u otra, pero creo que éste es el perfil dominante entre los votantes de la Ultraderecha.  Y casi de la deriva de la Derecha hacia ella.

Confiemos, no obstante, en que somos muchos los que abogamos por la libertad de criterio y si conjugamos nuestras diferencias, la inteligencia convencerá con sus actos y saldrá ganando.

Aniceto Valverde Conesa

Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.