“Actuó con claro ánimo de ocasionar la muerte a Gabriel, de modo deliberado y consciente, a sangre fría, con desprecio de la vida del menor, de forma impredecible y que anuló por completo la capacidad de reacción de Gabriel, quien no podía esperar de ninguna manera que el ataque fuera a proceder de la pareja de su padre, una persona que le generaba confianza por formar parte de su entorno”, afirmó la fiscal.

Por su parte, la acusación particular afirmó que Ana Julia mató a Gabriel Cruz “porque le estorbaba” y ha apuntado también un “móvil económico” ya que sabía que la abuela paterna “tenía dinero”.

El abogado Francisco Torres considera “inaceptable” la tesis sostenida por la defensa de que fue una muerte “accidental” ya que Gabriel “estuvo cerca de una hora con posibilidad de salvarse de haber habido una simple llamada” y ha expresado ante los miembros del jurado popular que su sensación es que “lo quiso descuartizar”. “Lo apaleas, lo ves balbuceando con vómito y, ahí, lo asfixias”, aseguró con dureza para añadir que si “su pretensión era asfixiarlo, no le da la somanta de palos que le dio durante una hora”.