Sáb. Dic 7th, 2019
Juan Eladio Palmis

Juan Eladio Palmis.

“LA IRA DEL DIOS VATICANO VUELA SOBRE PORTUGAL” artículo de opinión de Juan Eladio Palmis

Pretende el “novo” del Novo Estado, formatear un Portugal solidario, donde el jornal de un jornalero tenga la dignidad que le corresponda; llore o no llore la virgen de Fátima porque eso, un jornal decente, en el manual del perfecto neoliberalismo cristiano, es comunismo claro; de esos que se come los hombres por las noches, si no fuera porque hay gente, por ejemplo en EE.UU., que velan porque la democracia se mantenga al precio de estrecheces o muertes que hagan falta.

El Manual del Perfecto Agitador, editado y propiedad de las grandes empresas petroleras; de las ingentes corporaciones que ante millones de imbéciles (nosotros), nos está llevando al huerto del fracaso global total, establece el citado manual que la primera medida, véase el democrático Chile resultante con Pinochet después de asesinar a Allende, es convocar una huelga indefinida de transporte según interese el tipo de transporte que pueda joder más y devolverle la alegría al sistema, que es tanto como devolverle la sonrisa a los palos secos con peluca, que ahora, en el caso de Portugal, un Portugal socializado caminando hacia la dignidad nacional, hay que destrozarlo y para eso están los amigos, las televisiones y medios de comunicación de la inteligente España.

En Portugal, puede que cueste mucho encontrar en todo su territorio diez empresas de más de cincuenta obreros que sean de propiedad privada y no esté metida la iglesia vaticana de por medio, camuflada, o a pecho descubierto, que por eso los lusos, hasta hace apenas un par de años que despertaron del hipnotismo que nos tiene acarajotados a todos los españoles, entendieron emprender una vía social de solidaridad, sin más adjetivo que buscar el bien común, y desde entonces está en el ojo del huracán que provocan cada día cuando se levanta los miles de hijoseputa que se levantan soplando, desestabilizando países, con un pasado perro como ha sido el de Portugal, pero hasta ahora con ilusión presente y futuro, y el que sigue siendo pasado y presente perro en nuestro caso de españoles, sin futuro alguno que no sea la bancarrota y el mordernos como comadrejas entre nosotros mismos a no tardar de autonomía a autonomía.

Del Portugal del arranque de la búsqueda de la solidaridad nacional al Portugal de hoy mismo, hay una diferencia abismal en dignidad y calidad de vida, que la han detestado lo medidores que tienen callejeando los hijos de la gran puta de las petroleras, de las multinacionales místicas y menos místicas, pero multinacionales, que van a operar a su anchas destrozando todo aquello que hay avanzado Portugal por el lado de beneficiar a los débiles, a las clases trabajadores, que en países como España sabemos la mala calaña que tiene el mundo del trabajo, y donde se ponga un buen magnate petrolero con su yate y su gracia, que les vaya dando a todos los trabajadores que pretendan vivir con y de su trabajo.

España, Europa, repito, no le va a echar una mano si no es al cuello para ahogar a los portugueses, que los muy lusos, nos estaban y nos están dando una clase magistral de como conducir un país y sacarlo de la miseria y de la superstición, de la emigración, sin tonterías de comunidades históricas que cayeron en paracaídas al contexto geográfico español, o las otras que nacieron a base de bolso y esquina callejera tan solo, y, al parecer, puteando.

A no tardar veremos los culicagaos trompeteros de nuestros medios de comunicación (lo de nuestro lo he escrito porque están en España, no porque sean nuestros) con una alegría contagiosa contenida, anunciando el éxito tan tremendo que ha tenido o ha sido la huelga indefinida del transporte de combustibles; pero nadie te dirá, ningún medio nuestro (de ellos) quién está detrás de Petróleos de Portugal, Galp, y detrás de la huelga del trasporte.

Está claro que los mismos agentes de cuando Pinochet no, porque ya están viejos y jubilados; pero los nuevos cobran en la misma oficina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.