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Mié. Abr 8th, 2020
Juan Eladio Palmis

Juan Eladio Palmis

“Si yo fuera alcalde de Caragena” artículo de opinión por Juan Eladio Palmis

Lo primero de todo, vista la inmensa tragedia medioambiental que nos tienen de muchos modos y maneras ocultada nuestros políticos y funcionarios plantilla a sueldo nuestro, sería proceder a la limpieza de los suelos contaminados, eliminando todos los residuos tóxicos, cuya radioactividad medida aporta valores totalmente prohibidos para la salud.

En el supuesto caso que “esa mano oculta y difusa” que quiere lo peor para Cartagena se pusiera en marcha en contra de la descontaminación, sacaría a todo el vecindario a la calle; y, al frente de ellos, no en contra de ellos como ya se ha hecho habitual, convocaría una huelga general municipal, dejando de suministras energía eléctrica desde las centrales ubicadas en Cartagena, en la red nacional energética, al tiempo que haría lo mismo con los combustibles.

En segundo lugar, vista la situación agónica de la ciudad, pondría en marcha una línea de navegación, pasaje y carga con Marruecos y Orán, en Argelia, y en menos de cuatro horas pondría en ese tiempo un mercado de millones de seres humanos consumidores, a las empresas de la zona, y a todas aquellas nuevas que se instalarán, supuesto que ya Cartagena sería un “lugar de paso” y no un lugar donde se “acaban los caminos”.

Todas y cada una de las fortificaciones militares, les cedería el uso a las universidades públicas, empezando por las españoles y terminando en las escandinavas, para que celebren sus cursos y las mantengan cuidadas y reparadas. Con lo cual la ciudad ganaría en presencia de gente universitaria.

Con objeto de darle un trabajo real y efectivo al exceso de plantilla municipal, volvería a absorber todos y cada uno de los servicios públicos que se han cedido a empresas particulares, en detrimento de nuestros impuestos. Al tiempo que prohibiría el tráfico y aparcamiento de vehículos en el casco viejo donde iniciaría y proceso para enterrar todos los cubos de basura.

Pondría turísticamente para ser visitados un submarino, y una unidad mercante o de guerra, y haría construir una galera para ser visitada, atracada. Al tiempo que haría una playa para que la ciudad pudiera bañarse en el puerto, una vez que el vertido de contaminantes al mar sea realmente CERO, poniendo en valor turístico los túneles de los submarinos de la Navidad, recuperando para la ciudad la parcela sur de fachada al mar.

Un ayuntamiento que esté a favor de sus vecinos y no en contra, realizando pagos y atendiendo preferentemente a caciques y amichis, sí tiene fuerza moral para sentarse frente a las empresas del Valle de Escombreras y exigirles un precio especial en la energía, con lo cual habría creado una zona con atractivo para instalarse nuevas empresas. Todo ello, previo a ser confeccionado con recursos funcionariales municipales propios un Plan General de Ordenación Municipal Urbana.

Llevando a los vecinos detrás, y no sonriendo y sirviendo a los caciques, a Renfe, se le puede exigir que ponga trenes de cercanías que unan Cartagena con Murcia, Alicante y Almería. Recuperando de verdad la sanidad pública, al volver a poner en funcionamiento el hospital del Rosell y el Naval.

Ante la situación de emergencia local que nos encontramos, donde todo se centra en esperar que otros, para el caso y ocasión el coco de Murcia, hagan lo que es el trabajo que corresponde hacer a nuestro ayuntamiento, simplemente con las medidas relacionadas arriba, más otras muchas más, ni hace falta ser provincia, ni hace falta alguna llantos y crujir de dientes.

Pero eso conlleva tirar por la ventana la monotonía diaria de unos munícipes, que siguen al pie de la letra un protocolo ineficaz y servil, que nos ha llevado donde estamos.

Salud y Felicidad. Juan Eladio Palmis

Eladio Palmis
Colaborador
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