Mié. Dic 11th, 2019
J Eladio Palmis

J Eladio Palmis

Un voto socialista por un euro, opinión de Juan Eladio Palmis

Al nivel de caos del partido socialista en Cartagena; de hundimiento de la nave que lo único que se mueven son las ratas en las sentinas, que van ahora de acá para allá asustadas, con la esperanza de que el buque vuelva a sus calados, todo se olvide, y ellos y sus asesores puedan ser una miaja más ricos a salud del dinero público.

Resulta seco, duro de tragar, con tantísimas cosas pendientes de resolver que existen en la trimilineria y pico, y uno tenga que seguir hablando de una cascarilla política, que a modo de robín está envenenando y corroyendo el metal, y son y han sido del todo nefastos para la ciudad que no es feliz por culpa de unos arribistas al sistema.

Es muy frecuente encontrarte por la calle con gente que te dicen que hace ya algunos años que abandonaron la ideología socialista, por culpa, claro está, de los propios socialistas de un partido que se llenó de “listicos” que huían del legón o del volante a los que les estorbaba todo aquel que supiera leer, escribir, y tener pensamientos propios.

Nuestra vecina y porculera Francia, madre de la mayoría de nuestros males; vecina que la sopa que nos regala le echa sus goticas de cianuro para ver si nos envía al carajo existencial, con “su” socialismo, puso en marcha un sistema de consulta popular en la cual, mediante un euro, cualquier francés que se identificara podía dar su opinión al respecto de la organización interna de un partido político como es el Partido Socialista Francés.

En Cartagena, desde la sonrisa complaciente de Murcia, al socialismo cartagenero se le han enviado de continuo cargas de profundidad para hundirlo, como cuando programaron y consiguieron que en vez de una SOLA Y LÓGICA AGRUPACIÓN, con un SOLO Y LÓGICO SECRETARIO GENERAL, Cartagena tuviera más agrupaciones socialistas que afiliados pagando la cuota; pero de ese modo la “taifas” resultantes resultaban muy moldeables y se manejaban de puta madre para obtener logros todos ellos en perjuicio directo del socialista cartagenero, hasta el punto de caer en las peores manos que podía caer, tanto en Cartagena, como de rebote en Murcia.

En Cartagena, ahora mismico, no existe un partido socialista respetado y querido por la gente, no solo porque nunca actúa como un partido de progreso social, sino que se ha convertido en una plataforma donde toman el sol de lunes a lunes una serie de gente que están ahí con la escopeta preparada, la boca abierta, las manos separadas del tronco, y un gancho en la espalda para ver lo que pueden trincar o cazar en el río revuelto que han agitado gente para nada capacitada para conducir un partido con criterio y nivel intelectual.

Se debería hacer EN CARTAGENA una CONSULTA PÚBLICA, en la cual, cualquier persona que esté afincada en la ciudad, mediante la cuota de un euro para cubrir los gastos de la CONSULTA, pueda votar y someter al criterio de la gente dos cosas que entendemos fundamentales en este momento: Primero, volver a que Cartagena tenga una sola AGRUPACIÓN. Y, segundo, con un solo SECRETARIO GENERAL, surgido por la citada votación popular (se me ocurren dos o tres nombres para ello, pero, de momento, no los nombro).

Han llenado tanto de lodo al partido socialista cartagenero los propios socialista de partido, que si ya en la ciudad la presión de la sectas religiosas son tremendas para fomentar el voto cautivo, que en toda la cortijá puede alcanzar la cifra fabulosa de los ochenta mil, a ellas lo que realmente les interesa es que vuelva el señorito; vuelva el amo, y ellos a prometer logros y estados de abundancia en el más allá, que como saben que nadie vuelve a quejarse, cada día, proporcional a la incultura política y al ordenamiento en clanes de mafias blancas, la ciudad cartagenera está en manos, en uñas, que así como va, la han dejado sin futuro social.

Salud y Felicidad.

Juan Eladio Palmis.

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