Eladio Palmis
Juan Eladio Palmis Sánchez
Publicidad

Lo repiten una y otra vez la “manadica” que nos está jodiendo económica y sanitariamente, con la esperanza que nosotros, el pueblo, la gente, los que estamos hasta los mismos compañones de concejalías, consejerías, sectas, mafias blancas y oscuras, nos pongamos a seguir haciendo el gilipolla en do mayor para que todo siga en el mismo grado de sinvergonzonería, robo y despropósito que ha sido de unos años para acá de un modo galopante.

Estos inconsecuentes de políticos, asesores, chupópteros activos y en lista de espera, están creídos que nos gusta, que nos encanta ver que los juzgados se desviven por los asuntos de los bancos y dejan en el letargo del tiempo, o archivan, las cosas que nos afectan a las personas físicas. Que llegamos casi al orgasmo placentero cuando vemos que los millones de euros, como si fueran globos de feria se van volando, y siempre ocurre cuando hay manos de políticos de por medio sujetando el hilo o la caña.

Y qué decir de los jornales, privilegios, viajes, dietas, escoltas; todo un ingente gastazo para que nos digan que cada vez quieren más a España, y que si no apretamos en la línea que ellos nos indiquen la “cosa puede cambiar y no ser ya en adelante lo mismo”; en su completa creencia de que somos gilipollas y tragamos con todo, tan pronto la tele diga que todo está muy bien hecho.

El gobierno de la cortijá murciana con el silencio y el aplauso de ayuntamientos ribereños al Mar Menor Muerto y comedores de científicos, los propietarios de viviendas en el litoral, establecimientos para negocio, lugar de recreo, pescadores, salud pública y todo un largo etcétera de perjudicados, ahora resulta, después del fracaso geográfico de haberse gastado, probablemente miles de millones en euros para los inútiles tanques de tormenta, roto el poco tramo que habían empezado para canalizar y tratar los residuos procedente de la agricultura en el entorno del Mar Menor Muerto, ahora resulta que los que están jodidos son ellos, los inútiles cuya inutilidad está más que demostrada, a un costo económico de penal.

Y quieren que todo, absolutamente todo siga igual. Que la muerte de la gente en los pasillos de unos hospitales abarrotados, porque otros centros públicos los han cerrado y dejado desmantelados para que sus amigos abran hospitales privados y la sanidad sea un negocio, quieren que siga igual y a más; y tienen mucho miedo que en futuro ya nada sea igual de rentable y fácil para sus maulas.

España, la gente de la calle, es de esperar que el tremendo error, que lo estamos pagando, de no juzgar a los asesinos de guerra en la pasada guerra civil del bando que fuera, ahora, en esta situación, las muertes y los descalabros de toda una larga gestión de despropósitos y robos por parte de mandos y mandamasillos, debe de ser juzgada y condenada para que nada sea igual en el futuro.

Publicidad

Porque cara al futuro, que con ellos ni existe, no podemos seguir soportando los gastos diarios de mucho más de medio millón de políticos innecesarios, de millones de funcionarios, sectas de todo tipo subvencionadas, y viendo indiferentes como cuando llega una situación crítica los mayores entorpecedores son ellos mismos, al margen que siguen espoliando los recursos necesarios.

La esperanza que tenemos en la calle, que junto al sentimiento, anhelo y deseo, se tiene que desarrollar una acción social popular para descabalgar a tanto enchufado parásito que se van a revolver como serpientes cobras porque saben que la tienen hecha, pasa que para que nada siga igual en la sociedad superviviente al coronavirus sean eliminados de un plumazo por cientos, por miles, lugares políticos que todos sabemos que no sirven para nada.

Y los que por su negligencia han sido responsables palpables de desmantelar los hospitales públicos y ofrecerlo como negocio a sus amichis, que sean juzgados y condenados.

El pueblo sabe juzgar y condenar.

Eladio Palmis
Colaborador
Página de FacebookPerfil de Twitter
Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.